¿Quienes somos?

Primero: te explicamos el proyecto (lo importante en negrita)

Segundo: Cada unx que escribe te cuenta su película

Obviamente, el 2 va antes de el 1… ¿o no?

El proyecto

¿Qué es La Interferencia?

El presente proyecto es una revista digital de publicación mensual (sacamos nuevo contenido el último domingo de cada mes) que pretende buscar múltiples perspectivas posibles de las realidades que nos rodean, especialmente de aquellas que más nos afectan.

¿Cuál es nuestra dinámica principal? ¿Qué es la espiral mensual?

Mientras en la mayoría de revistas una misma persona escribe mensualmente de diversos temas, en esta muchas personas escribimos sobre uno solo. No buscamos resolver el tema, encontrando una verdad definitiva. Nuestro juego es de perspectivas, perspectivas conscientes de solo ser eso y a la vez comprometidas con lo que dicen.

Este juego mensual es lo que hemos denominado como espiral. Con ella ponemos nuestras mentes y discursos en movimiento, haciéndolos bailar unos con otros, pero de manera indefinida, sin que termine nunca el baile.

Este modo de entender los discursos es lo que en nuestro manifiesto hemos llamado los contrapuntos, aquellas posiciones que bailan entre el dogmatismo y el relativismo, y escapan de ambas posturas, defendiéndose como legitimas aunque sabiéndose limitadas.

¿Qué otras dinámicas mantenemos? Reflexión de actualidad y difusión literaria

Entendemos La Interferencia como un momento fugaz de caos que desborda y disuelve momentáneamente el orden, tal como hacen las interferencias en los medios de comunicación. Eso deja nuestras palabras a la altura del ruido y la mala codificación. Sin embargo, no somos cualquier ruido. Queremos ser un ruido posicionado, que canalice una serie de sentimientos y reflexiones que consideramos pertinentes.

Para conseguir este fin, no podemos limitarnos con escribir mensualmente sobre los temas que nos incumben. El mundo se mueve 24 horas al día 7 días a la semana, y conforme van ocurriendo cosas que consideramos relevantes, diversas personas escriben sus reflexiones ante hechos de actualidad, en la sección denominada Actualidad Reflexiva.

A parte, publicamos textos que van de lo poético a lo ensayístico, sin olvidarnos de la narrativa. Esto lo hacemos en la sección Cajón Desastre. La Interferencia pretende servir como canal de difusión para todas las personas que quieran compartir con nosotras sus propias creaciones, ello en vistas a generar una comunidad reflexiva y creativa, movida por unos valores mínimos, aunque comprometidos y comunes, tales como los que en nuestro manifiesto y nuestros textos venimos defendiendo.

¿Quienes la componemos?

La componemos un grupo de personas nacidas en los años 90, personas con inquietudes y formación humanística de diversa índole. La mayoría procedemos de un proyecto anterior, llamado Contrapunto, del cual la mayor parte de los contenidos se encuentran incorporados en la presente web (puedes verlos aquí)

Sin embargo, estamos abiertas a la incorporación de nuevas perspectivas, de cualquier campo y formación.

Entonces… ¿Puedo publicar en La Interferencia?

Si, si, y rotundamente SI.

Para publicar tus textos personales de cualquier tipo solo tienes que contactar con nosotrxs. Revisaremos los mismos y te daremos una opinión. También puedes plantearnos proyectos o sugerencias que desarrollar tú individualmente o junto a nosotrxs. Y por supuesto, si quieres incorporarte a la espiral mensual, ya sea colaborando mensual, bimensual o trimentralmente, ¡¡escríbenos sin dudarlo!!

En la sección de Contacto tienes diversos modos de hacerlo.

¿Y aquí no hay censura?

Pues en principio no, pero no seamos más papistas que el papa. La línea editorial de la revista la marcan las personas que trabajan activamente en ella, sin importar sus intereses, sus ideas ni el tiempo que llevan colaborando en el proyecto. Son estas personas las que dan el visto bueno a la publicación, inspiradas por el espíritu de nuestro manifiesto y por sus criterios personales.

De tal manera, te animamos a incorporarte y escribirnos. Desde el principio podrás participar y aportar tus ideas para este gran proyecto que se reconstruye día a día, en una evolución que esperamos que no termine nunca.

¡¡Bienvenide a La Interferencia!!

 

1. Colaboradorxs habituales

El niño detrás de las barbas

Soy historiador de formación y creo que ello es algo que me condicionara siempre en el modo que tengo de ver el mundo, los cambios y la vida en general. Durante todo el tiempo que pasé estudiando la carrera siempre me hice la misma pregunta ¿para qué sirve la historia? Me pasé los cuatro años sin encontrar una respuesta satisfactoria. Más allá de mi interés personal ¿qué de utilidad podía yo aportar al mundo o al menos a mi entorno? Si bien creo que la cultura no ocupa lugar ¿hasta qué punto es cierta la sempiterna afirmación de que la historia nos permite aprender de nuestros errores? El conocimiento de fechas y sucesos, o incluso procesos ¿puede tener un impacto real hoy en día? No fue hasta hace bien poco, hablando con otros de los miembros de la revista, que fui capaz de encontrar la respuesta. Y es que como graduado en historia soy plenamente consciente de dos hechos: 1) Que todos los acontecimientos son fruto de procesos largos, nada puede explicarse si no indagamos atrás en el pasado (ya sea unos años o cientos de ellos) y todo lo que parece nuevo o sorprendente suele tener detrás un largo recorrido. 2) Nada es tan simple como pueda parecer, todos los procesos son complejos, en ellos confluyen miles de motivaciones diversas, muchos intereses e incluso pasiones. Hoy en día vivimos en el mundo de lo inmediato, nuestra visión es cortoplacista y desgraciadamente extremadamente simplista, no nos gusta lo complejo, no nos gusta pensar, preferimos las explicaciones fáciles que nos permitan señalar rápido al culpable, explicaciones que son poco satisfactorias en la mayoría de los casos. Supongo que todo esto no es más que para decir que mi intención va a ser en la medida de lo posible plasmar en mis artículos estos dos aspectos, la visión a largo plazo y la complejidad de los procesos, dando respuesta por fin a esa siempre difícil pregunta ¿para qué sirve la historia?

La Derramá

Derramándome desde 1994.

En un continuo camino de lo categórico a lo elástico. Me gusta la gente y la vida, pero creo que no me adapto a ella del todo: ¿24 no son muchas horas?
Lo mío son las conexiones estrafalarias que me hacen reír y el feminismo que me hace vibrar, si es de patio de vecinas mejor.
Currently analizando sutilezas desde Málaga.
liza

liza femonoe

Del rus. Записки из подполья, “Zapiski iz podpolya”, de Фёдор Михайлович Достоевски y del gr. Φημονόη, se le atribuye el γνωθι σεαυτόν conocido por Σωκράτης

  1. adj. Que no viene al caso, o que molesta de palabra o de obra. Apl. a pers., u. t. c. s. ps
  2. adj. p.us. Excesivamente susceptible, que muestra desagrado por

todo, y pide o hace cosas que están fuera de propósito. U. t. c. s

3. .m. pl. Anteojos con manija, usados por las señoras.

Polimorfo

Quien habita tras la máscara es lo de menos. Visto mil y una caretas , todas al servicio de mi travestismo intelectual. Imbuido así de nuevas identidades cobro voz y fuerza para bramar sobre aquello que me rodea, me llama, me descoloca, me tienta y me hiere. Si por casualidad o descaro el lector buscase mi cara, sólo encontraría silencios y la pura nada.

De esta polifonía de voces surge el guirigay y el caos, un montón de paja en la que el buen escarbador encontrará seguro agujas de oro y plata.

Estás lineas sin máscara y a pecho descubierto son lo poco que quiero desvelar al lector. De ahora en adelante sólo habrá carnaval, juego de reflejos y espejos. Mi baile de máscaras particular. Ya no se trata de quien dice qué sino de qué dice quien. Simples palabras a través de mis títeres. O quizás algo más. Ahora sólo queda escuchar y rebuscar.

Zule

depresión ok

Cómo el fénix: contradicción del no-muerto aunque muerto.

La hiedra crece en mis pensamientos y a veces llora flores de loto. Soy un palacio hecho ruinas. Soy el tesoro de la pobreza. Soy cuerda esquizofrenia, dándose cabezazos para no quedarse loca.

Pasión descarnada que toca las gónadas. La nocturnidad es mi día, el sol mi modorra. Llevo gafas opacas, porque si me miran a los ojos siempre se asustan y salen corriendo; a por piedras.

Soy brutalmente tierno, dulcemente vomitivo. Querría ser un enigma; pero he nacido, y lo que es peor, aun sigo viviendo.

Sólo sé que no sé nada, pero soy un vende-humos. Aún así, en la niebla ¿se encuentran cosas?.

Suicida vitalista, la pedantería poética es mi especialidad. El testimonio narrativo es mi método. No busques ensayo aunque ensaye. Todo es un cuento, y todo es mentira, pero en el contar del mentiroso habita una cierta verdad.

¿O no?


Revista La interferencia. Aquí estamos, vamos a ver que decimos.