Las Brigadas Internacionales: la retirada definitiva. Parte IV – Mikel Larrinaga Ortiz

Tras la batalla del Ebro, la situación internacional comenzaba por primera vez a mostrarse favorable para la república, no así la propia situación interna. Los aliados fascistas de Franco dudaban de su capacidad de obtener la victoria, e incluso se produjeron discusiones entre sus mandos, acompañado de un cambio de la opinión internacional, cada vez más a favor del gobierno de Negrín. En septiembre, Negrín toma la decisión de retirar las Brigadas Internacionales de España, pretendiendo con ello mostrar la buena voluntad del gobierno republicano, y a cambio, perdiendo ¡un número de combatientes muy reducido. Existía también una cierta esperanza, probablemente ingenua, de que con ello se retirasen los ejércitos fascistas aliados, o que al menos, Francia y Gran Bretaña permitiesen la venta libre de material de guerra a la República.

El 14 de octubre la Sociedad de Naciones crea la Comisión Internacional para la retirada de los voluntarios (CIRV). Esta se encargó de recorrer las bases interbrigadistas en Cataluña y de redactar un informe para dicha institución con el número de brigadistas que permanecían en España. Las reacciones ante su marcha fueron diversas, algunos lo vieron como un preludio de la caída de la República, otros cómo un alivio, ya que así desaparecía la presencia del Komintern en el territorio. Se realizaron un conjunto de homenajes y despedidas, siendo especialmente llamativo el desfile del 28 de octubre por Barcelona, con presencia de los grandes representantes de la República.

En términos generales pueden observarse tres oleadas de retorno. Durante 1936 y 1937 se produjeron diversas deserciones entre las filas de las Brigadas Internacionales; una segunda oleada son aquellos que vuelven con el repatriamiento oficial; y la tercera oleada que se da una vez acabada definitivamente la guerra, ya que no fueron pocos los voluntarios que permanecieron en España hasta el final. Respecto a la vuelta a sus países de origen la situación fue diversa en función de cada nación:) no fue igual la acogida en Francia, que en EEUU, y mucho menos en aquellos países donde gobernaban los fascismos. En algunos países los voluntarios fueron condenados a su vuelta, en otros muchos simplemente fueron dejados de lado y tuvieron que hacer frente a diversas dificultades.

            Parece claro que la llegada de miles de voluntarios (se calcula que se alistaron unos 60.000 a lo largo de la guerra) mejor con paréntesis para no romper el ritmo de lectura no hubiese sido en absoluto posible sin la coordinación llevada a cabo por la Komintern y los partidos comunistas de los distintos países del globo. Si bien es cierto que las motivaciones e ideologías de los voluntarios fueron tremendamente diversas (no todos eran comunistas), sin las estructuras organizativas  y la labor propagandística que la Komintern desplegó, el fenómeno de las brigadas internacionales no hubiese sido posible. Fue la forma que tuvo la URSS de intervenir en el conflicto de manera disimulada, sin alarmar al resto de potencias extranjeras.

 Que las Brigadas Internacionales dependían del Komintern se ve claramente en la composición de los mandos, todos comunistas, escogidos desde Moscú, y que no en pocas ocasiones pusieron de manifiesto que su lealtad pertenecía primero a la Komintern, y solo en segundo lugar, a la República. Su eficacia militar también puede ser cuestionada, aunque no se puede negar que participaron y murieron en las grandes batallas de la guerra. En cualquier caso, todo ello no resta valor a la acción de estos miles de hombres, que abandonando sus países de origen, acudieron a España a dar sus vidas, más que en favor de la República, para frenar el avance fascista en Europa, y en definitiva, por defender sus ideales e ideologías hasta sus últimas consecuencias.

Bibliografía

ALPERT, Michael. “Una trompeta lejana: Las Brigadas Internacionales en al guerra de España: Una reconsideración sesenta años después”. Espacio, tiempo y forma. Serie V, Historia contemporánea, 1999, n 12, pp. 225-238.

ENGEL, Carlos. Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular de la República 1936-1939. Madrid, Almena, 2005.

R.CELADA, Antonio; PASTOR GARCÍA, Daniel; LOPEZ ALONSO, ROSA M. Las Brigadas Internacionales: 70 años de memoria histórica. Salamanca, Amarú, 2007.

REQUENA GALLEGO, Manuel; SEPÚLVEDA LOSA, Rosa María (coord). Las brigadas internacionales. El contexto internacional, los medios de propaganda, literatura y memorias. Madrid: Universidad de Castilla-La Mancha, 2003.

REQUENA GALLEGO, Manuel. “Albacete, base de reclutamiento e instrucción de las Brigadas Internacionales”. Al-Basit: Revista de estudios albacetenses, 1996, no 1, p. 63-84.

VIDAL, César. Las Brigadas Internacionales. España, Espasa, 1999.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s