Las Brigadas Internacionales Parte I: guerra civil y primeros reclutamientos – Mikel Larrinaga Ortiz

Mediante este trabajo pretendemos mostrar el paso de las BI por España durante nuestra guerra civil. Trataremos de analizar el papel que jugó la URSS en su movilización, así como la forma en que se produjo su reclutamiento y estructuración. Observaremos también hasta qué punto fue determinante o no la aportación militar de estos voluntarios para el devenir de la guerra, y en qué condiciones se produjo su salida del conflicto.

La II República española, proclamada el 14 de abril de 1931, se enfrentaba en febrero de 1936 a unas nuevas elecciones para las cuales la izquierda optó por presentarse de manera conjunta en lo que fue denominado el Frente Popular. Su victoria, sin embargo, no hizo más que incrementar las ya patentes tensiones en el seno del país. Tras varios episodios violentos el ejército acabó dando un golpe militar, orquestado por el general Mola, que se presuponía sería rápido, dando comienzo a la Guerra Civil. Este (vigila esa desinencia) enfrentará al bando sublevado (los militares que contaron con el apoyo social de la Iglesia, buena parte de la clase media y los grupos más conservadores) con el gobierno del Frente Popular, que se verá obligado a organizarse militarmente tras quedarse sin ejército. La Guerra Civil fue el gran episodio bélico que antecedió a la II Guerra Mundial, por lo que se produjo en un contexto internacional complejo y delicado. Europa era entonces un polvorín que solo unos pocos se esforzaban en no hacer volar.

En este contexto, la reacción internacional ante el conflicto fue la creación del Comité de No Intervención, promocionado por Gran Bretaña y Francia, y firmado por 27 países, entre ellos Alemania, Italia y Rusia. No obstante, este pacto fue rápidamente violado por Alemania e Italia, que enviaron tropas regulares en ayuda del bando sublevado, acciones que no fueron condenadas ni castigadas por las otras dos grandes potencias europeas, Francia y Gran Bretaña. Estas dos potencias trataron de sostener la paz en Europa a cualquier precio, incluso si ello suponía el abandono a su suerte de países más débiles como Austria, Checoslovaquia, y la propia España.

Mucho se puede decir de la URSS en relación con la Guerra Civil española. No obstante, aquí trataremos de resumir su estrategia de actuación en relación con el panorama internacional, dejando de lado los conflictos que la enfrentaron con el PCE y con otras izquierdas (anarquistas y trotskistas principalmente) dentro de España. Ante un contexto internacional en el que los fascismos poseían un peso cada vez mayor, Stalin optará por apartar paulatinamente la idea del social-fascismo: concepto que consideraba la socialdemocracia como uno de los apoyos principales a la clase burguesa. La URSS dejará de criticar de forma abierta las democracias, llegando a avalar su defensa, pero siempre pensando en la superación de la misma para alcanzar la verdadera revolución. En cualquier caso, este nuevo enfoque será aplicado a España, donde se va a proclamar como prioridad la defensa de la República democrática española. La renuncia a llevar a cabo la revolución en España se debe al interés de Stalin de mantener el equilibrio europeo, evitando alarmar a Francia y Gran Bretaña con una revolución en un país que se situaba precisamente a sus espaldas, justificando su intervención en pos de la lucha contra el fascismo.

A pesar de que la URSS acabó colaborando con la República, no fue una acción tan directa cómo la de las potencias fascistas, al menos hasta la creación de las BI. Esto se debe a que Stalin quiso actuar de forma cautelosa para evitar así su propio aislamiento y el acercamiento de los países capitalistas hacia las potencias fascistas. Pocos días después del estallido de la Guerra Civil Moscú decide concederle a la República un apoyo de tipo económico, además del envío de armas y asesores, pero renegando siempre del apoyo militar directo. Parece que la decisión de la creación de las BI se tomó algo más tarde, en septiembre de 1936. Los motivos de una intervención más directa en el conflicto parecen ser los siguientes: los observadores de la Komintern[1] (III Internacional) vieron claro que sin apoyo militar la victoria de la República no era posible, lo que supondría el nacimiento de un nuevo estado fascista y anticomunista. Al mismo tiempo, Stalin llegó a la conclusión de que podría obtener las reservas de oro del Banco de España como pago por la ayuda prestada.

La URSS puso en marcha las estructuras organizativas necesarias, haciendo buen uso de las estructuras de los Partidos Comunistas diseminados por los países europeos para enviar a combatientes extranjeros a pelear en la península. Aunque también hubo quienes se saltaron esta vía y accedieron al país por su propio pié. Estos primeros voluntarios no solo no estaban asociados a las BI, sino que se mostraron reacios a integrarse en las mismas, puesto que ello suponía supeditarse a las órdenes comunistas. Las motivaciones de estos primeros extranjeros no era tanto la defensa de la República española como un profundo sentimiento antifascista. Algunos de ellos buscaban llevar a cabo un proceso revolucionario en España (anarquistas y marxistas no estalinistas) mientras que otros se pusieron al servicio del Komintern. Serían en su mayoría franceses, debido a su cercanía geográfica, además de alemanes e italianos, que al conocer de primera mano los regímenes fascistas querían evitar su avance. Así mismo, se debe destacar la presencia de algunos británicos, entre ellos intelectuales como George Orwell o John Cornford, e incluso gentes de Europa del Este. Curiosamente los primeros combatientes internacionales serían algunos atletas, y acompañantes, que participaban en la Olimpiada Popular de Barcelona. Unos juegos olímpicos que no se pudieron celebrar por culpa del golpe de estado pero que se organizaron como protesta por las Olimpiadas oficiales que tuvieron lugar en Berlín, en presencia de Hitler.

En cualquier caso, este conjunto de extranjeros, movilizados de forma independiente, no superaría el millar de personas, cuya potencialidad militar era más bien escasa. Ellos fueron los auténticos combatientes espontáneos, y el número de foráneos probablemente no hubiese crecido de no ser por la labor de reclutamiento y propaganda llevada a cabo por el Komintern. Los partidos comunistas de todo el mundo comenzaron con las tareas de organización y reclutamiento de voluntarios, aunque el mayor peso organizativo lo tuvo el PCF (Partido Comunista Francés), ya que se encontraba geográficamente muy cerca de España. Además, en Francia gobernaba en ese momento el Frente Popular, y contaba en su cámara con diputados comunistas. Las sucursales de los distintos partidos comunistas relacionados con la Komintern y de los sindicatos con peso comunista serían los que enviarían a los voluntarios de sus países a Francia, desde donde pasarían a España. La labor se centralizó en Paris, aunque también se distribuyeron oficinas de reclutamiento por todo el territorio francés y puestos de concentración en Marsella, para los que accedieran España por mar, y en Perpiñán, para los que accedieran atravesando los Pirineos.

Bibliografía

ALPERT, Michael. “Una trompeta lejana: Las Brigadas Internacionales en al guerra de España: Una reconsideración sesenta años después”. Espacio, tiempo y forma. Serie V, Historia contemporánea, 1999, n 12, pp. 225-238.

ENGEL, Carlos. Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular de la República 1936-1939. Madrid, Almena, 2005.

R.CELADA, Antonio; PASTOR GARCÍA, Daniel; LOPEZ ALONSO, ROSA M. Las Brigadas Internacionales: 70 años de memoria histórica. Salamanca, Amarú, 2007.

REQUENA GALLEGO, Manuel; SEPÚLVEDA LOSA, Rosa María (coord). Las brigadas internacionales. El contexto internacional, los medios de propaganda, literatura y memorias. Madrid: Universidad de Castilla-La Mancha, 2003.

REQUENA GALLEGO, Manuel. “Albacete, base de reclutamiento e instrucción de las Brigadas Internacionales”. Al-Basit: Revista de estudios albacetenses, 1996, no 1, p. 63-84.

VIDAL, César. Las Brigadas Internacionales. España, Espasa, 1999.

[1] III Internacional en castellano: reunía a los principales partidos comunistas en torno al partido comunista Ruso)

2 comentarios

  1. Amigo Mikel Larrinaga, Mi pequeño país (CUBA) tuvo una muy activa participación aportando voluntarios para la defensa de la República Española. Si consideramos la cantidad de voluntarios en relación con la población total de cada país, y sin considerar la extrema lejanía de nuestras costas, veremos que la solidaridad cubana fue muy distinguida en aquellos heroicos días de enfrentamiento al naciente fascismo. Nos gustaría ver algunas referencias a este asunto en sus próximas publicaciones. No siempre los paises pequeños somos tenidos en cuenta cuando se cuenta la historia desde los grandes centros del Poder Mediatico. Es bueno que continues con estos trabajos ahora que por muchos lugares el fascimo asoma su oreja peluda incluso solapadamente como aquellos que se oponen a la exhumación de los restos de Franco. No permitamos que de nuevo alguien tenga que decir … “Un fanstasma anda por Europa…” esta vez en referencia al fascismo que creiamos ya muerto y enterrado. No demos paso al FASCISMO nuevamente.

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    • Buenos días Marcelo. En primer lugar gracias por interesarte por el artículo espero que haya sido de tu agrado. La verdad es que se trata de un articulo de carácter divulgativo, que tiene como intención aproximarnos más a estas cuestiones, de ahí que se hable en un carácter muy general y se pierdan muchísimos matices. Desconocía el importante papel de la aportación cubana, buscaré información al respecto, pero no me sorprende nada dado el bagaje histórico de vuestro país. Por lo demás comparto plenamente tu repudia del fascismo y, en general, de cualquiera que mantenga postulados intolerantes. Parece que en España se ha logrado una importante victoria al respecto con la exhumación de Franco, aunque como bien dices eso ha dejado a la luz a un gran grupo que aún se sienten vinculados con esta dictadura. Muchas gracias por leernos y espero sigamos aportando artículos que sean de tu interés.

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