Análisis de la V temporada de Vikingos – Mikel Larrinaga Ortiz

York será la capital de un gran Imperio, se extenderá de aquí a Kattegat, de Irlanda a Frankia, desde Escocia hasta las estepas de Rus.

De esta manera envalentona habla el rey Harald a sus hombres tras haber sido derrotado por Alfred, Ubbe, Lagertha y Bjorn. Un discurso dirigido directamente al espectador, puesto que no tiene sentido alguno en boca del Harald, que viene a decir: oye, estas fueron las fronteras del mundo vikingo, daros por enterados. Quizás un clamor a lo que a los productores les hubiese gustado hacer, a la historia que no será contada, ya que todo parece indicar que la serie acabará en esta sexta temporada (aunque ojo, que igual hay spin off). Llamar Imperio al mundo vikingo supone darle una homogeneidad que no tuvo, porque los vikingos podrían tener una cierta conciencia de cultura común, pero desde luego nunca actuaron como una sola entidad. Más bien lo contrario, y esto la serie lo refleja a la perfección, los enfrentamientos entre unos y otros fueron constantes.  El discurso refleja una realidad que como espectador me apena, los guionistas no han sido capaces de darle un cierre a la serie. No han querido terminarla diseminando a sus principales protagonistas en aventuras diversas, y apasionantes, aunque poco conexas (tal y como fue en la realidad). Los guionistas han optado por cerrar el arco de Ragnar a través de sus hijos, enfrentándolos los unos a los otros, todos unidos contra el más malo de los malos, Ivar. Que en su papel de demonio, se nos queda corto.

Como ya podreís observar por el tono, si en las tres anteriores entregas (Parte I, Parte II, Parte III) nos hemos centrado en analizar la serie desde un punto de vista meramente histórico, en esta cuarta y última entrega vamos a focalizar nuestra atención en la trama de la quinta temporada. Con diferencia, la peor de todas las de vikingos. Hasta esa temporada la serie adopta varias licencias históricas, mejor o peor llevadas, pero que pueden entenderse desde un punto de vista de la trama y gracias a las cuales podemos aprender no poca historia. Sin embargo, esta quinta temporada la calidad de la producción de History Channel desciende considerablemente, ya no solo porque se salte a la torera la realidad histórica, sino porque la propia trama adolece de coherencia en más de una ocasión. Respecto a la bibliografía, me remito a la señalada en las anteriores publicaciones.

Error de enfoque y personajes desaprovechados

La quinta temporada ha fallado en su propia estructura. Quedaban cuatro hijos de Ragnar, en vez de diseñarles a cada uno de ellos un camino propio (la serie se llama vikingos, no las crónicas de Ragnar), con su principio y fin, han decidido entrelazarlos en un sinfín de enfrentamientos sin sentido alguno. Una opción interesante hubiese sido dividir la temporada en dos espacios geográficos distintos, una en el Mediterráneo protagonizado por Bjorn y otra en Inglaterra en la que los tres hermanos hiciesen de las suyas por separado (para saber más sobre la expansión vikinga en Inglaterra  y las incursiones en el Mediterráneo podéis leer la segunda y tercera entrega respectivamente). Darle a cada uno de ellos su propio arco, quizás entrelazándose en alguna ocasión, pero desarrollándolos por sí mismos, y no en base a los demás. Pero claro, eso daba algún que otro problema ¿qué hacer con Floki, Rollo y Lagertha?

En realidad con Floki ya han desarrollado esta fórmula, le han enviado a Islandia a vivir su último infierno, desvinculándose del centro de la historia por completo, y casualmente, respetando bastante más los datos históricos que el resto de la trama. Rollo en cambio ha sido completamente desaprovechado. Podría haberse desarrollado su vida en la corte parisina, y recalcar su papel como defensor del reino franco contra, precisamente, otros grupos vikingos. El problema para los guionistas residía en Lagertha, uno de los personajes clave, probablemente el más querido después de Ragnar (y habrá quien dirá que por delante). Desprenderse de él no era fácil, habría que haberle buscado un final digno de su trayectoria, así que han preferido mantenerla en medio de las guerras fratricidas post Ragnar. El problema es que a pesar de su continuidad, no han logrado otorgarle un papel digno de su figura durante esa quinta temporada. Especialmente extraña su desaparición en la batalla, suponemos traumada por el rechazo y posterior fallecimiento de Edmun, para acabar después en manos de una hechicera, sin que este episodio genere después ningún tipo de revelación ni cambio en el personaje. Judith es otro de los personajes antiguos que no ha encontrado un buen final, o al menos este ha resultado muy abrupto: “tengo un bulto en el pecho, se de mujeres que han muerto por ello” y ale, a criar malvas, todo por tratar de dar pie a una conversación “transcendental” entre ella y Lagertha, sin miga ninguna.

La nueva temporada no ha sabido incorporar nuevos personajes con fuerza. Edmun es la única novedad al que se le da un cierto desarrollo, y tampoco resulta un personaje que enganche. No recuerdo un solo dialogo suyo reseñable. Es un guerrero de Dios sin excesiva complejidad más allá de un fanatismo truncado por la presencia de Lagertha. Son muchos los personajes que introducen para hacerlos desaparecer al poco tiempo, especialmente los femeninos. La mujer de la tribu finlandesa con la que Bjorn contrae matrimonio no dura más de un capitulo tras fallecer está en la batalla. Quizás buscaban justificar la ruptura con Torvi, aunque una de las habituales infidelidades hubiese causado el mismo efecto. Más probablemente sea la manera que tiene la serie de mostrar a estas tribus, en una práctica que ha sido constante esta temporada (muestro la existencia de este aspecto pero no lo llevo más allá). Algo similar sucede con la novia de Hvitserk, en una escena se miran, en la siguiente yacen en la cama enamorados, pocos capítulos después es asesinada por Ivar: fin. La excepción es Freydis, a la cual si se le da un arco con sentido. Capaz de engañar y manipular a Ivar como nadie, acaba traicionándole debido que este abandona a su hijo (que también es casualidad que nazca deforme teniendo en cuenta que Ivar no es el padre) para ser después asesinada por Sin Huesos. También Gunnhildr puede tener un desarrollo interesante: además de una gran guerrera muestra carácter e inteligencia, y no me extrañaría que acabase acercándose a Harald en un futuro; su desarrollo puede ser de gran interés.

No nos olvidemos de Magnus. Parece que Ragnar ha dejado descendencia en todos los lugares en los que ha puesto pie (aunque él afirmase que solo meo encima de Kwenthrith, muy escatológico todo). Personaje insulso donde los haya, infantil y sin inteligencia alguna. Todo eso obviando que aparezca de la nada reclamando su ascendencia vikinga, y siendo aceptado sin mayor problema. Uno de esos personajes diseñados para caer mal, no por maldad o crueldad, sino por idiota. Veremos qué papel le otorgan en la última temporada. La figura de Bjorn también ha resultado bastante decepcionante, especialmente hacia el final. Si bien en la primera parte de la temporada desarrolla un papel central y nos deleita con una incursión al Mediterráneo, que por otro lado se nos queda corta, en la segunda se pasa el día molesto sin aportar gran cosa más allá de su capacidad de pelear y derrotar al pobre que se le ocurra cruzárse por delante. Solo su determinación final de recuperar Kattegat le otorga cierto protagonismo. Eso y un folleteo un tanto absurdo con la mujer de Alfredo, a la que deja embarazada (que no falten descendientes de Ragnar). Por último tenemos a Harald Cabellera Hermosa, el que será rey de Noruega. En esta temporada sigue plegándose a los deseos de los hijos de Ragnar sin que desarrolle ningún tipo de iniciativa propia a parte de la de un intento fracasado de saquear Wessex.

La primera temporada de vikingos dio lugar a varios segundones que tenían un papel relevante, aunque no indispensable, pero que otorgaban una cierta variedad y aflojaba el excesivo personalismo al que se ha visto abocado vikingos. En esta temporada no conocemos a ningún oficial de Ivar, que deberá tenerlos, y tampoco de Harald. Mucho menos del grupo de Lagertha y Bjorn trasladado a Inglaterra, que tenían un ejército lo suficientemente grande como para hacer frente a la alianza Ivar-Harald-Rollo, pero se quedan completamente solos; pues okey. No es que pida que se desarrollen sus tramas como la de los demás, pero al menos que los identifiquemos, como manos derechas, personajes de relevancia, con algo. Eso siempre aporta riqueza a la serie. La única excepción es Islandia. Aquí si conocemos a los miembros de las dos familias enfrentadas, que sabemos que no serán protagonistas, pero enriquecen la serie (aunque la trama de la isla deje también bastante que desear).

Las incoherencias de la trama

También dejé clara en un una anterior entrega mi opinión sobre la figura del rey Alfred: por resumirla, no está a la altura de la figura histórica. El monarca inglés no solo fue un gran guerrero sino también un hábil político, poco o nada de eso vemos en la serie. Especialmente llamativa es la relación que establece con los vikingos, los acoge como auténticos salvadores, favorables a su causa, y los coloca en puestos de vital importancia. Si, esos mismos vikingos que hasta hace dos días estaban arrasando su reino (que guay, que son los protagonistas, pero no olvidemos que lo suyo es saquear). Entiendo que la relación entre Ubbe y Alfred pretende en cierta medida reeditar la de Ragnar con Ecbert, pero no se acerca ni de lejos. Tampoco tiene sentido que Bjorn y compañía se unan a Alfred ellos solos, sin un grupo de leales detrás, la personificación aquí llega a rozar lo ridículo. Especialmente cuando les ceden todo un reino, East Anglia, a un total de 4 personas: ale, repobladlo. La serie lo compensa mediante la incorporación de las huestes de los tres monarcas que acaban asentándose en dicho espacio. Mucho más lógico que el grupo hubiese traído a un pequeño número de leales con los que poder establecer una mínima base territorial y aportar poder bélico a Alfred más allá de su capacidad estratégica . No obstante, la cesión de tierras en East Anglia sí que tiene un origen histórico, Alfred cederá el espacio al vikingo Gothrum tras derrotarlo y convertirse este al cristianismo (una auténtica oportunidad perdida el incorporar a este personaje en la trama). Tampoco tiene sentido que perdone a Edmun tras el asesinato del obispo que ocupó su plaza, a plena luz del día como quien no quiere la cosa. La trama entre los dos hermanos, si bien históricamente es incorrecta, al menos ofrece una cierta coherencia en su desarrollo y desenlace dada la debilidad que caracteriza al personaje del monarca en la serie.

Otro de los aspectos que más me han decepcionado esta temporada es el papel de los condes y reyes vikingos aledaños. Todos parecen plegarse ante los intereses de los hijos de Ragnar sin mostrar oposición alguna. Dos ejemplos. Harald, un monarca poderoso con una base de poder grande cede todo su ejército a la causa de Bjorn sin plantar casi oposición. Olvida sus intereses personales y ambiciones simplemente para enfrentarse a Ivar, con el cual nominalmente aún mantiene una alianza, a cambio de ¿qué? La promesa de heredar el trono cuando él fallezca: ni que Bjorn le sacase 30 años a Harald. Todo ello se agudiza aún más si tenemos en cuenta que Bjorn no tiene tropas, va solo. Su único patrimonio es ser el heredero de Ragnar, pero claro, esto parece ser suficiente para lograrlo todo. Si no que se lo digan a Hvitserk: le envían en misión diplomática para formar alianza con el monarca Olaf (Dios sabe de dónde, porque salen como churros) y decide en medio de la misma, aun sabiendo que tienen como rehén a su mujer, plantearle que se le una en su lucha contra Ivar. A cambio de… nada; nada gana Olaf en esa lucha. Kattegat no será para él, y obtendría más beneficios uniéndose en las misiones de saqueo: estratégicamente es una jugada absurda. Pero bueno, allí va, a enfrentarse al monarca más poderoso del mundo vikingo por el simple gusto de hacerlo. Uno echa de menos a personajes como jarl Borj o el rey Horik, mandatarios ambiciosos que hacen y deshacen alianzas según viren sus intereses, defendiendo sus posiciones y objetivos con ahínco. Personajes que además, reflejan mucho mejor la realidad humana, ya que las posiciones de Harald y Olaf son muy poco creíbles.

En esta última temporada han seguido profundizando en la conflictividad religiosa, ese enfrentamiento entre las creencias paganas y cristianas cuya balanza acabaría inclinándose a favor del cristianismo. Sin embargo, en esta ocasión se vuelve más pesado que en otras ocasiones. La mejor tratada probablemente sea la de Ubbe, que se convierte al cristianismo con un fin práctico, puesto que nunca llega a creer y acaba retornando a Kattegat renunciado a su bautizo. En el proceso se cuestiona una y otras creencias, acaba retornando a la originaria (algo similar le sucedió ya a Athelstan). Peor tratada la de Edmun: el fanático no llega nunca a abandonar la religión cristiana pero sí que está dispuesto a renunciar a una convicción que parecía inalterable, el rechazo a los paganos, ello al enamorarse de Lagertha. No obstante, tras una visión (elemento tan recurrente en la serie) renuncia a su amor por su fanatismo, una visión que en realidad estaba anunciando su propia muerte.

Tanto una como otra están bien montadas y pueden tener un desarrollo lógico, mucho más absurdo me parece el romance entre Hvitserk y el budismo. Una simple figura le hace convertirse a una religión que fue desconocida en el contexto vikingo, sin ningún tipo de penetración. Esto no es solo difícil de creer sino que tampoco tiene demasiado sentido. Una vez más la serie juega a mostrarnos la existencia de algún elemento forzando su inserción en la trama sin que esta se integre bien en todo su conjunto, tan pronto como aparece renuncia a su creencia,  y nadie se da cuenta de ello más allá de él mismo y el espectador. Finalmente llegamos a Floki y su muerte, que habrá dejado frío a más de uno. La cruz que encuentra en la cueva antes de fallecer puede interpretarse como la venganza final del Dios cristiano por la muerte de Athelstan: fuiste traído a Islandia engañado, nunca fueron los dioses vikingos los que te encomendaron la misión y la colonia ha sido abocada al desastre. Aunque yo me inclino por otra interpretación, la de que Floki acaba sufriendo una transformación personal convirtiéndole en alguien cuyos valores se asimilan más a los preceptos cristianos de “pon la otra mejilla” que a los propios de los vikingos. La religión vikinga está íntimamente vinculada a la guerra, y Floki trata, sin éxito, de desarrollar un proyecto pacífico y sin conflictos. En una interesante paradoja que muera más cerca Dios que de Odín.

Ya que estamos con Floki quiero comentar brevemente un par de aspectos respecto a la trama de Islandia. La idea de desarrollar una trama desvinculada de la principal me ha parecido interesante. Dicha fórmula, mejor utilizada, hubiese servido para dar a la serie un mejor desarrollo. Sin embargo, el caso de Islandia se hace algo pesado. La idea de enfrentar a dos familias resulta interesante pero no acaba de cuajar, y su desenlace deja bastante que desear. Resulta poco creíble que Kjetyll cambie de golpe su carácter y de ser alguien preocupado por su familia, y diría que bastante conciliador, opte de golpe y porrazo por asesinar a toda la familia rival a la que “iba a salvar”. Menos creíble aún que cuando fallece su hija, tirándose por el barranco, no muestre el menor interés. La familia “buena” pasa de repente a ser la más sanguinaria de las dos.

Pero si algo resulta ridículo en la serie es su final. Se toma Kattegat y Ivar escapa, hasta aquí bien, pero en ese mismo momento, nada más acabar la batalla vuelve Ubbe con Lagertha (buen timing) y Bjorn pega un grito que no hace sino sonrosar de vergüenza al espectador antes de abrazarse todos de manera fraternal. Faltan los fuegos artificiales, todos alegremente unidos en torno a Bjorn, todos han luchado para él porque es el hijo de Ragnar. Este en vida fue objeto de envidias, cuestionamientos y traiciones, pero una vez muerto su herencia se respeta más que a su propia figura: resulta excesivo. Es un final más propio de Disney y que refleja a la perfección una decepcionante última temporada.

2 comentarios

  1. Me parece que se están refiRiendo a la sexta temporada, al menos así está en Netflix, la cuál empecé a ver y aún no termino, pero Ya me espoilee al iniciar leer este Review…. Pensando qUe era de la temporada previa

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    • Hola Cecilia,

      Esta sería la quinta temporada, que está dividida en dos partes y quizás en Netflix no esté bien identificada. La sexta es la que viene a continuación y que saldrá en apenas un mes. En cualquier caso sentimos mucho la confusión y los posibles inconvenientes que esto haya podido causarte. Nuestras más sinceras disculpas.

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