Guerra civil de Libia (2011). I parte: del estallido del conflicto a la resolución de la ONU

Mikel Larrinaga Ortiz

El presente artículo pretende analizar y exponer de la manera más clara posible lo que fueron los ejes fundamentales del conflicto libio de 2011 que terminó con la expulsión del hasta entonces dictador Gadafi. Se nos vendió una imagen muy específica del conflicto, en perfecta concordancia con los intereses de los países interventores, mientras que los expertos que denunciaban los peligros de una intervención militar eran ignorados por los grandes medios de comunicación. El tiempo les ha dado la razón a estos últimos. Esta es la primera entrega de un artículo que ha sido dividido en dos partes, una que primera explicando los orígenes de conflicto así como los distintos intereses que mediaron antes de la intervención extranjera y una segunda centrada en el desarrollo de la misma y sus posteriores consecuencias.

Inicio de las tensiones

El conflicto de Libia no puede entenderse si no observamos el contexto en el que se desarrolla: las protestas de carácter civil, al menos en sus inicios, que habían estallado en Túnez y que pronto se trasladaron a Egipto. Protestas en un principio protagonizadas sobre todo por grupos jóvenes que entre otras cosas pugnaban por poner fin a los regímenes autoritarios que durante años los habían gobernado. En nuestro mundo altamente globalizado la información pronto se difundió y muchos otros países árabes siguieron el ejemplo, entre ellos Libia. Hay que destacar que bajo el control del dictador Gadafi el país conoció un periodo de esplendor económico, al menos si lo comparamos con el resto de naciones de la región (incluso recibía inmigrantes de los países aledaños). Un bienestar económico en el que las inversiones europeas habían tenido mucho que ver.

En el caso de Libia las protestas que encenderán la llama de la posterior guerra civil tienen un origen económico-social. El 10 de enero de 2011 el gobierno adopta un paquete de medidas económicas por las cuales se retiran una serie de subvenciones a los productos de primera necesidad, lo que generó un incremento de los precios. A este factor se añade el abandono de un proyecto de viviendas, y sobre todo, el hastío de la población ante la corrupción del régimen. En este contexto el 17 de febrero de 2011 estalla lo que se ha conocido como el Día de la Ira, surgen protestas en varias ciudades del país como Al-Bayda, Bani Salid y sobre todo Bengasi, centro de la insurrección. Pronto adoptan un carácter violento y el Estado libio no duda en reprimirlas duramente.

La respuesta del gobierno de Gadafi fue efectivamente dura, no obstante, se le acusó de enviar contra los manifestantes civiles cargas de artillería pesada e incluso a la aviación, incurriendo en lo que sería una clara vulneración de los Derechos Humanos. No obstante, estas acusaciones nunca han llegado a ser demostradas mediante pruebas concluyentes: los futuros Estados interventores jamás aportaron evidencias, y tampoco lo hicieron los medios de inteligencia de otros países. A pesar de ello, cadenas informativas como Al Jazzera o la CNN difundieron rápidamente esta información sin haberla contrastado. No quiero afirmar que dichos bombardeos no llegasen a producirse, pero se vendieron como una verdad irrefutable cuando había como poco motivos para sospechar. Si fue por negligencia o por interés lo dejo al análisis de cada uno.

De protestas civiles al conflicto armado: la configuración de la CNT y el rápido cambio de rumbo

Lo que en un principio se trataba de protestas civiles frente a un Estado autoritario que opta por reprimirlas pronto se torna en algo muy distinto, y es que tan solo diez días después del inicio de las protestas, el 27 de febrero, se constituye el CNT (Consejo Nacional de Transición). Resulta llamativo que en tan poco tiempo se lograse constituir una oposición organizada y, sobre todo, armada. El nuevo organismo pronto proclama su control sobre la mayor parte de las ciudades libias, entre ellas Tobruk y Bengasi. Desde el propio día 18 el gobierno de Gadafi manifestó el peligro real de que las protestas se convirtiesen en algo más, y antes del 27 de febrero todo parece indicar que el país está ya sumido en una auténtica guerra civil con dos contendientes bien definidos y armados: el gobierno de Gadafi por un lado y el CNT por el otro. Es decir, las protestas civiles se transformaron en apenas unos días en una auténtica guerra civil.

¿Pero quiénes componen la CNT? El Consejo Nacional de Transición estaba formado por 31 miembros, aunque en un primer momento se mantuvo en secreto la identidad de 23 de ellos. A su cabeza el que había sido ministro de interior de Gadafi en el mismo momento en el que se inició la revuelta, Mustafá Abdul Jalil. Pero no es el único aliado de Gadafi que optó por cambiar de bando: el ministro Yunis al-Obaid, el militar EL-Hariri (que participó en el golpe de Estado que elevó a Gadafi al poder) o Mahmud Jibril, (antiguo estratega de Gadafi) también pasaron a integrar las filas rebeldes. Junto a ellos diversas personas en representación de las ciudades, tribus, clanes y regiones. Es decir, un compendio bastante variado, el cual incluía figuras que durante años habían formado parte activa del régimen que ahora querían derrocar. Algunos de ellos incluso han sido acusados de mantener lazos con grupos terroristas, como es el caso de Abdelhakim Belhadj, asociado a Libyan Islamic Fighting Group (LIFG), organización vinculada al Al Qaeda de Libia. El organismo además perpetuaría varias violaciones de los derechos humanos durante el conflicto, entre las que destaca la ejecución sumaria de inmigrantes subsaharianos acusados sin pruebas de ser mercenarios pertenecientes al bando de Gadafi. Las chispas de la primavera árabe supusieron una oportunidad para esos grupos contrarios al régimen o participes del mismo que querían acceder o incrementar sus cuotas poder. Aspiraciones que se entremezclan con los intereses tribales, muy presentes en Libia.

Sabiendo todo esto, parece que como mínimo podemos sospechar de la legitimidad y buenas intenciones de este nuevo organismo. A pesar de ello, estos se proclaman a sí mismos únicos representantes del país el 5 de marzo. Cinco días más tarde Francia se adelanta al resto de países y lo reconoce oficialmente, dejando completamente de lado a Gadafi. El 12 de marzo la Liga Árabe presiona para que se establezca una área de exclusión aérea (aunque no con unanimidad ya que tanto Siria como Argelia se opusieron a dicha intervención), lo que en la práctica beneficiaba a la CNT, que veía perder territorio cada día que pasaba. Recordemos que la mayoría de los países de la Liga Árabe jamás mantuvo unas relaciones especialmente buenas con el dictador libio Los intereses externos de estos países fue lo que les llevó a legitimar al nuevo organismo, ignorando todas las cuestiones aquí señaladas.

Resolución de la ONU e intereses subyacentes

La ONU adopta ya en fechas tempranas, el 26 de febrero de 2011, una resolución que pretende mitigar los efectos negativos que conllevaría el desarrollo de una guerra civil: se declara un embargo general de armamento, se prohíbe viajar al extranjero a aquellos miembros del país norteafricano que hayan incurrido en violaciones de los derechos humanos y se congelan los activos de Gadafi, así como de varios personajes importantes de su entorno.

Sin embargo el conflicto avanza y la realidad es que el CNT no encontró por sí mismo la fuerza para hacer frente a Gadafi. Desde el inicio comenzó a perder territorio en favor de las fuerzas gadafistas y para el 16 de marzo el bando rebelde estaba prácticamente acorralado en la ciudad de Bengasi. No es casualidad que sea un día después, el 17 de marzo, cuando se produce la Resolución 1973 de la ONU por la cual se decreta en Libia un espacio de exclusión aérea, es decir, se impide el tránsito de vuelos. Ello obliga a la utilización de la fuerza (mediante la participación de las fuerzas aéreas) en pos de asegurar dicho espacio. Además, la coalición militar dirigida por Francia, Reino Unido y EEUU fue mucho más allá en el caso libio ya que no se limitaron a defender ese espacio aéreo, sino que llevaron a cabo bombardeos estratégicos tanto sobre bases militares y marítimas como sobre infraestructuras civiles, todo a fin de favorecer el avance de la CNT. De hecho, en el caso de la guerra de Libia fue esta intervención extranjera la que alteró por completo el rumbo de un conflicto que estaba prácticamente ganado por el dictador, dando así lugar a lo que sería su posterior derrota y derrocamiento. La injerencia extranjera fue por tanto determinante.

¿Pero quienes estuvieron detrás de la resolución? Frente a lo que pueda parecer, EEUU en esta ocasión se mantuvo relativamente distante, y si bien se posicionó a favor de la intervención militar, no fue ni mucho menos sus más acérrimo promotor En esta ocasión fueron dos países europeos, Francia y Reino Unido, los que defendieron a capa y espada la idea de la intervención (ya hemos dicho que fue Francia la primera en reconocer al CNT). Italia también se posicionó desde el principio a favor de la misma, a lo que pronto se sumaría España (con un menor peso efectivo). Ante todo primaron los intereses económicos: Libia es uno de los países del mundo con mayores reservas de petróleo y también cuenta con una importante producción de gas. El CNT pronto dejó claro que sería generoso con aquellos países que interviniesen en su favor, lo cual deja un gran pastel a repartir entre los países europeos. Por si no fuera poco Francia también tenía la mirada puesta en la explotación del Gran Río Artificial, una red de tuberías que provee agua del Sahara desde acuíferos fósiles y en la que tenían interés las empresas francesas Ondeo y Saur. Italia por su parte era el país europeo que con diferencia mantenía una mayor cantidad de inversiones en el país norteafricano. Berlusconi había mantenido una excelente relación con Gadafi, no obstante, llegado el momento consideró más oportuno darle la espalda, con la esperanza quizás de obtener una mayor libertad de actuación con el nuevo gobierno. Sin duda este es otro de los puntos importantes. Gadafi era un líder regional fuerte que sabía hacer valer sus intereses, un gobierno más favorable a occidente siempre es bien recibido y más si hablamos de un país con tantos recursos que ofrecer. Además, dadas las circunstancias resultaba casi imposible evitar algún tipo de sanción económica sobre Libia, una tragedia para estos países que tanto habían invertido en el país.

Los motivos económicos no fueron los únicos, también tuvieron peso los políticos. La crítica interna tanto en Reino Unido como en Francia por el tibio apoyo manifestado a las revoluciones en Túnez y Egipto forzó a Cameron y Sarkozy a adoptar una postura mucho más firme en esta ocasión. La ministra de exteriores francesa llegó incluso a ofrecer apoyo al régimen tunecino. Muy presentes estuvieron también los intereses geo-estratégicos, por primera vez en bastante tiempo se presentó la oportunidad de influir en un mundo árabe que hasta ahora se había movido de manera independiente a Occidente. En un contexto como las Primaveras Árabes se pretendió aprovechar la inestabilidad para incrementar la influencia en estos espacios regionales. Ya lo decía el refrán: a río revuelto ganancia de pescadores.

La Liga Árabe también aportó su granito de arena. Encabezada por Arabia Saudí, vio la oportunidad de desembarazarse de un líder incomodo que mantenía buenas relaciones con países rivales como Irán o Siria. Su posicionamiento a favor de la intervención fue clave para lograr la abstención de Rusia y China, que optaron por no oponer resistencia y se contentaron con tratar de limitar la magnitud de la intervención, aspecto en el que fracasaron ya que, como veremos más adelante, el mandato de la ONU fue superado con creces. Por el contrario, la Unión Africana trató por todos los medios de buscar una salida pactada y diplomática al conflicto, sin embargo fueron irremediablemente ignorados. El propio Gadafi llegó a proponer un alto al fuego en el momento en el que se hizo pública la resolución de la ONU, siendo muy consciente de lo que se le venía encima. Esta tregua fue inmediatamente interrumpida por la CNT. Pese a todo aún existían posibilidades de diálogo y actores dispuestos a aplicarlas, pero todas ellas fueron ignoradas y se optó por iniciar lo que vergonzosamente se calificó de guerra humanitaria.

Bibliografía 

ANTENTAS, Josep. M.,” Las revoluciones árabes del 2011”, en Anuario de Movimientos Sociales 2011, 2011.

BERMEJO GARCÍA, Romualdo, “La protección de la población civil en Libia como coartada para derrocar un gobierno: un mal inicio para la responsabilidad de proteger” en Anuario Español de Derecho Internacional, 2011, vol. 27, pp. 9-55.

CALVO, Jordi; POZO, Alejandro, “¿Otra “guerra humanitaria”?”: http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article4887 [Consultado el 27/02/2018].

DELGADO CAICEDO, Jerónimo; ROJAS ÁLVAREZ, Camilo, “Juegos de poder: La estrategia detrás de la intervención en Libia” en Humania del Sur, 2011, vol. 6, no 11, pp. 23-49.

ECHEVERRIA JESÚS, Carlos, “Revueltas, guerra civil tribal e intervención militar extranjera en Libia”, en Anuario Español de Derecho Internacional, 2011, vol. 27, pp. 185-201.

OLIVA MARTÍNEZ, J. Daniel, “Cuestiones en torno a la legitimidad del Consejo Nacional de Transición Libio a raíz de su reconocimiento por la Asamblea General de las Naciones Unidas”, en Anuario español de derecho internacional, 2011, vol. 27, pp. 151-181.

PINTADO LOBATO, Montse, “El Consejo de Seguridad de la ONU y la intervención en Libia”, en Departamento de Derecho Internacional Público, Relaciones Internacionales e Historia del Derecho. Universidad del País Vasco, 2011.

SIMMONS, Greg, “El uso del ius ad bellum para fabricar una causa de guerra contra Libia”, en Fuhcem Cip Ecosocial, 2011, vol. 23, p. 1-11.

VISO, Nuria, “’Guerra humanitaria’: ¿una coartada para las (pre)potencias occidentales?”, Centro de Investigación para la Paz, 2011, https://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/Ciber_coloquios/Coloquio_guerra_humanitaria.pdf

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s